lunes, 8 de marzo de 2010

3. LA OBESIDAD Y EL SOBREPESO EN LOS ADOLESCENTES DEL SIGLO XXI

En las últimas tres décadas se ha visto una oleada dramática en la prevalencia (en epidemiología, proporción de personas que sufren una enfermedad con respecto al total de la población en estudio (RAE, 2006)) de la obesidad juvenil. Por ejemplo, como se observa en la Tabla 1, el aumento de la obesidad y el sobrepeso juvenil en los Estados Unidos creció dramáticamente de 1965 a 1995; siendo más rápido en niños que en niñas.

TABLA 1. Aumento durante 30 años en la prevalencia de la obesidad juvenil, comparando datos de la Primera Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de los Estados Unidos (NHANES I, por sus siglas en inglés) en 1965 y la Tercera Encuesta Nacional (NHANES III) en 1995.
Datos de Troiano et al. (1995). La obesidad fue evaluada de acuerdo a los percentiles del IMC.

Un estudio nacional Canadiense mostró un gran aumento en la prevalencia del sobrepeso y la obesidad juveniles entre 1981 y 1996 (Tremblay & Willms, 2000). El aumento pareció particularmente dramático en los grupos de edad más jóvenes. Por ejemplo, entre los niños de 7 años de edad hubo un alarmante aumento de 6 veces en la obesidad y un incremento del sobrepeso al triple. La tasa de aumento en la obesidad juvenil es considerablemente mayor que en los adultos canadienses (Tremblay et al., 2002). Este rápido avance de la obesidad juvenil no sólo ocurre en los países desarrollados tecnológicamente (Livingstone, 2001), sino también en las sociedades menos desarrolladas, en las cuáles la desnutrición había sido previamente predominante (Seidell, 1999). La Organización Mundial de la Salud ha llamado a este fenómeno una Epidemia Global (Organización Mundial de la Salud, 1997).

Para poder hablar de epidemia, tenemos que tener en cuenta dos factores fundamentales, por un lado el creciente número de individuos que padecen obesidad y por el otro, si la obesidad se trata de una enfermedad transmisible.

En cuanto al elevado número de individuos que padecen obesidad, existen estudios que aportan datos. En EE.UU la prevalencia de obesidad entre 1998 y 1994, ha aumentado del 23% al 30%, lo cual implica que, si la ganancia de peso continuara, el 39% de la población de los Estados Unidos será obesa en 2008 (Bar-Or, Oded 2001). En otros países de América como Chile, el ministerio de salud informa que el 20.5 % de la población padece sobrepeso y el 14% obesidad, y en el caso de Europa existe una prevalencia de obesidad en la población pediátrica del 15 al 20%. A nivel general estudios recientes realizados en distintos países demuestran que entre el 5 y el 10 % de los niños en edad escolar, son obesos y en los adolescentes la proporción aumenta hasta situarse en cifras del 10 al 20 %.

Centrándonos en España, el Dr. Javier Aranceta (2004), perteneciente a la universidad de Navarra y a la unidad de Nutrición Comunitaria, realizó el estudio “Kid”. Se trata de un estudio transversal realizado sobre una muestra aleatoria de la población española con edades comprendidas entre 2 y 24 años, seleccionada en base al censo oficial de población. Algunos de los resultados obtenidos fueron los siguientes, la prevalencia para este grupo de edad en España se estima en un 13,9% y para el sobrepeso se estima en un 12,4%. En conjunto sobrepeso y obesidad suponen el 26,3%.

La obesidad es más elevada en los varones (15,60%) que en las mujeres (12,00%), diferencia estadísticamente significativa. En el subgrupo de varones, las tasas más elevadas se observaron entre los 6 y los 13 años, y en las chicas las tasas de prevalencia más elevadas se observaron los 6 y los 9 años.

Por otro lado, señalar que la obesidad tal y como hemos visto se trata de una enfermedad que afecta a un elevado número de individuos, pero de ningún modo o forma se trata de una enfermedad transmisible, por lo que en un principio y en un sentido estricto no podemos considerar a la obesidad como epidemia. Sin embargo, la OMS en 1997 declara a la obesidad como epidemia, siendo por primera vez una enfermedad no transmisible considerada epidemia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario